Mi primer recuerdo de la música: un francés bailando rock and roll
Por Alejandro Traver · Sounds In Me
Pierre, yo su primer fan
Si me preguntas por mi primer recuerdo de la música, me voy a Inglaterra. A un internado, a mediados de los ochenta, y a un francés que no paraba de bailar.
No te sé decir qué canción estaba sonando. Tampoco tengo todas las fechas claras. Debía de ser el 86 o el 87 y yo tendría unos seis o siete años. Era muy pequeño. Hay cosas que tengo mezcladas, pero esa imagen la recuerdo bastante bien: un grupito de mayores bailando rock and roll y yo flipando con ellos.
Es curioso lo que se te queda de cuando eres pequeño. A veces no puedes situar un edificio, pero recuerdas perfectamente cómo llevaba alguien los bajos del pantalón.
Inglaterra, las chocolatinas y cenar a las seis
Mi madre me llevó a Inglaterra y me dejó en un internado. Lo tengo asociado a Londres, aunque también recuerdo Brighton y que íbamos a la playa. Ahora mismo no sabría colocar bien cada cosa. Tengo los sitios un poco cruzados en la memoria y prefiero contarlo así, porque es como lo recuerdo.
Yo venía de Palma de Mallorca. A lo largo de mi vida he vivido en varios sitios, en Valladolid, Madrid, Benicarló… Pero aquel cambio de Inglaterra me impresionó muchísimo. Todo me parecía diferente.
Me acuerdo de los helados de nata del McDonald’s, que yo no había visto en España. De las chocolatinas, de las máscaras, de un montón de cosas que allí me llamaban la atención. A esa edad tampoco necesitas grandes acontecimientos. Te ponen delante un helado que no conoces y ya tienes algo que contar.
Y luego estaban los horarios. Cenábamos a las seis de la tarde. ¡A las seis! Yo no entendía aquello. No tenía hambre, así que muchas veces no cenaba y luego me moría de hambre. Eso también se me ha quedado grabado. Me habían cambiado el país, el idioma y hasta la hora de tener hambre.
En el internado había gente de diferentes países. Recuerdo franceses, ingleses… Españoles creo que estábamos mi primo y yo, aunque tampoco lo puedo asegurar. Los recuerdos de las personas se me mezclan un poco. Algunos eran bastante mayores que nosotros. O al menos así los veía yo.
Después de cenar teníamos tiempo libre. Y ahí poníamos música.
Pierre, Elvis y los pantalones con los bajos doblados
Recuerdo a un francés, Pierre, al que le encantaba el rock and roll. Elvis Presley, el rockabilly, todo ese rollo. Ponían música y el tío no paraba de bailar. Los amigos le seguían, le imitaban, y se montaba allí un grupito que a mí me tenía alucinado.
Llevaban tupé y los pantalones con los bajos doblados. Tenían una manera de vestir que yo no reconocía. Ahora puedo decir «iban de rockabilly», pero entonces no sabía ni lo que era eso. Yo veía el pelo, la ropa, los movimientos. Veía que todo aquello iba junto.
Y, sobre todo, veía las ganas con las que bailaban.
Eso es lo que más recuerdo de la música en aquel momento: la energía. Cómo les hacía moverse, cómo disfrutaban, cómo uno empezaba y los demás se animaban. Yo era pequeño y me flipaba verlos. No necesitaba saber quién cantaba ni entender la letra para quedarme mirando.
No recuerdo una canción concreta y no voy a poner aquí un título por quedar bien. Me acuerdo de Elvis, del rock and roll y de Pierre bailando. La escena me ha durado todos estos años, aunque la canción se me haya perdido.
Seguramente había escuchado mucha música antes. En casa, en la calle, en cualquier sitio. Pero cuando intento buscar mi primer recuerdo musical, uno que pueda contar, vuelvo a ese rato después de cenar.
Los punks que veía por Londres
De aquel viaje también me acuerdo de ir por Londres con mi madre. De los barrios, de mirar a la gente y encontrarme cosas que no había visto nunca.
Los punks me impresionaban muchísimo. Punks de verdad, de los que yo recuerdo con unas crestas amarillas enormes, cadenas, gente tirada por el suelo. Para un crío como yo aquello era flipante. Me quedaba mirando porque no tenía nada parecido con lo que compararlo.
Recuerdo también a mi madre peleando para que me dejaran entrar en sitios. Yo era muy pequeño y no sé cómo lo conseguía. Tampoco sabría decir ahora qué locales eran, así que eso lo dejo ahí. Pero sí me acuerdo de ella insistiendo.
Entre los franceses del internado y lo que veía por Londres, se me fue quedando todo junto: la música, la ropa, los peinados, las maneras de moverse. Inglaterra me pareció bonita y muy diferente de la España que yo conocía. Y la música ocupa una parte enorme de ese recuerdo.
Lo que se queda dentro
Pensando ahora en Sounds In Me, me apetecía contar esto. Hablamos de música y muchas veces empezamos por los discos que nos gustan, los grupos o los conciertos. Pero también están estos recuerdos, que a veces ni siquiera tienen una canción que puedas buscar y poner.
Yo tengo a Pierre. Tengo los tupés, los pantalones doblados y aquel rato libre después de una cena que para mí llegaba demasiado pronto.
No sé si ese fue el momento en que empezó mi relación con la música. Sería mucho asegurar. Sí sé que, cuando pienso en la primera vez que me impresionó de esa manera, me encuentro otra vez allí, siendo pequeño y viendo bailar a los mayores.
Y ahora me gustaría saber el tuyo. ¿Cuál es tu primer recuerdo de la música? No hace falta que recuerdes el título ni el cantante. A lo mejor te acuerdas de una persona, de un viaje o de algo que sonaba en casa.
Yo, de momento, me quedo con ese francés que no paraba de bailar.