Notting Hill 2011: una escapada, un carnaval y mis primeros experimentos con inteligencia artificial
Hay historias que, cuando pasan, no piensas que algún día acabarás recuperándolas para una página web, convirtiéndolas en imágenes con inteligencia artificial o utilizándolas para explicar de dónde viene un proyecto como Sounds in Me.
Esta es una de ellas.
La historia ocurrió en 2011. Yo acababa prácticamente de empezar a trabajar en Ryanair. Llevaría unos dos meses trabajando allí y, además, estaba a aproximadamente un mes de que naciera mi segundo hijo, Alejandro.
Vamos, el momento perfecto para hacer una estupidez.
Y la hice.
Tenía unos amigos que se iban al Carnaval de Notting Hill, en Londres. Yo quería ir. Así de simple. Tenía muchas ganas de estar con ellos, de vivir aquello, de música, fiesta, gente, Londres… y de repente se me metió en la cabeza que tenía que ir.
El pequeño problema era que trabajaba.
Y no llevaba precisamente diez años en la empresa. Acababa de entrar.
Hay decisiones que ahora ves de otra manera
Cuando lo pienso hoy, con los años que han pasado, me parece bastante fuerte.
Acababa de empezar en Ryanair, tenía responsabilidades, estaba formando una familia y mi segundo hijo iba a nacer en cuestión de semanas.
Pero también recuerdo perfectamente aquella sensación de pensar: quiero ir.
Hablé con mi familia. Evidentemente aquello no era simplemente desaparecer sin decir nada. Lo hablamos y recuerdo perfectamente esa especie de: «Pues vete».
Y me fui.
No voy a intentar convertirlo ahora en una historia épica ni decir que fue una decisión responsable porque evidentemente no lo fue. Me estaba jugando el trabajo por irme al Carnaval de Notting Hill con mis amigos.
Pero lo hice.
Y además lo hice prácticamente cuando acababa de entrar en la compañía.
Supongo que también es una fotografía bastante buena de cómo era yo entonces. Siempre he tenido esa parte de hacer las cosas un poco de golpe. De meterme en proyectos, viajes, conciertos o historias porque siento que tengo que estar ahí.
A veces sale bien.
Otras veces piensas después: «¿Pero qué cojones estaba haciendo?».
Esta pertenece un poco a las dos categorías.
La historia quedó escrita
Lo curioso es que aquella aventura no desapareció simplemente como una anécdota de una noche.
La escribí.
Hice un pequeño relato del viaje, con mi manera de hablar, mis bromas, las situaciones que fueron ocurriendo y todo ese caos que rodeó la escapada.
No era un escritor intentando escribir un libro.
Era yo contando una historia que acababa de vivir.
Y precisamente por eso he querido conservar bastante de ese tono.
Hay cosas que ahora seguramente escribiría de otra forma. Algunas expresiones que pertenecen completamente a aquel momento. Bromas, exageraciones y esa manera un poco cafre que tengo de contar algunas historias.
Pero eso también forma parte del documento.
No quiero coger algo escrito entonces y convertirlo ahora en algo demasiado correcto, demasiado limpio o demasiado literario.
Porque entonces dejaría de ser lo que era.
Muchos años después apareció la inteligencia artificial
Y aquí es donde esta historia vuelve a conectar con Sounds in Me.
Mucho tiempo después de aquel viaje empezamos a experimentar bastante en serio con inteligencia artificial.
Era una etapa en la que todavía estábamos descubriendo qué se podía hacer con estas herramientas. Yo estaba aprendiendo sobre la marcha, probando, equivocándome muchísimo y viendo posibilidades que unos meses antes ni siquiera me había planteado.
Y este relato fue uno de esos experimentos.
Gran parte de las imágenes del documento las hicimos utilizando MidJourney.
Cogíamos escenas de la historia e intentábamos reconstruirlas mediante imágenes generadas con IA. A veces salían cosas impresionantes y otras veces salía cualquier barbaridad. Había que repetir prompts, cambiar estilos, intentar explicar una escena de otra manera…
Pero precisamente ahí estaba lo interesante.
Estábamos aprendiendo.
Después empezamos también a utilizar ChatGPT para trabajar los textos. No para inventar la historia, porque la historia ya existía y era mía, sino para ordenar determinadas partes, corregir cosas, probar estructuras y descubrir cómo una herramienta de inteligencia artificial podía ayudarte a trabajar sobre algo que tú ya habías escrito.
Ese proceso me enseñó bastante.
También me hizo entender algo que ahora, con la película de Sounds in Me, me parece todavía más importante: la inteligencia artificial puede hacer muchas cosas, pero tiene que haber algo detrás.
Una historia.
Una idea.
Un recuerdo.
Una persona.
Si no hay nada detrás, puedes generar una imagen preciosa o un texto perfectamente escrito y que no diga absolutamente nada.
En este caso sí había algo detrás.
Había ocurrido.
Una historia real pasada por una herramienta nueva
Por eso me parece interesante volver a publicar ahora este PDF.
No solamente por la historia del Carnaval de Notting Hill.
También porque es una especie de documento de una etapa concreta de Sounds in Me.
Aquí estábamos empezando a entender cómo utilizar la IA para contar historias.
MidJourney para las imágenes. ChatGPT para trabajar y editar los textos. Y en medio de todo aquello, una historia real ocurrida muchos años antes.
Ahora estamos mucho más metidos en todo esto.
Sounds in Me ha evolucionado muchísimo. Estamos desarrollando una película, creando personajes, imágenes, escenas, guion, vídeo y experimentando continuamente con herramientas que cambian prácticamente cada semana.
Pero cuando miro este documento veo uno de esos primeros pasos.
No es perfecto.
Ni quiero que lo sea.
De hecho, creo que precisamente por eso tiene sentido compartirlo.
Se puede ver cómo empezábamos a utilizar estas herramientas, qué cosas hacíamos y cómo intentábamos unir recuerdos reales con una tecnología que entonces para nosotros era completamente nueva.
Lo que ocurrió de verdad
La base de este relato es prácticamente real.
Yo acababa de empezar a trabajar en Ryanair.
Mi segundo hijo estaba a punto de nacer.
Mis amigos estaban en Londres.
Era el Carnaval de Notting Hill.
Y yo decidí que quería estar allí.
A partir de ahí empieza todo.
El trabajo, la escapada, el viaje, Londres, el carnaval, la música, mis amigos y todas las situaciones que acabaron ocurriendo durante aquellos días.
Hay elementos narrados con humor, evidentemente. Hay exageraciones propias de cómo cuentas una aventura después de vivirla. Y está escrito desde mi punto de vista, que tampoco tiene por qué ser necesariamente la versión más objetiva de los acontecimientos.
Pero la historia está ahí.
Y eso es precisamente lo que me interesa ahora.
Porque Sounds in Me siempre ha estado relacionado con eso: música, personas, memoria y la forma en la que recordamos las cosas.
Hay recuerdos que con el tiempo cambian.
Otros desaparecen.
Y otros se quedan grabados de una manera completamente absurda.
A veces no recuerdas algo supuestamente importante y, sin embargo, recuerdas perfectamente una canción que estaba sonando, una habitación, un coche, una conversación o la sensación de estar entrando en un lugar.
La música tiene muchísimo que ver con eso.
Y probablemente esa sea una de las razones por las que, quince años después, sigo recuperando historias como esta.
De Notting Hill a Sounds in Me
Cuando hice aquel viaje evidentemente no existía el Sounds in Me que existe ahora.
No estaba pensando en hacer una película.
No estaba pensando en inteligencia artificial.
No estaba pensando en MidJourney.
Ni en ChatGPT.
Estaba intentando llegar a Londres para encontrarme con mis amigos y pasármelo bien.
Pero mirando hacia atrás, hay muchas cosas que conectan.
Los viajes.
La música.
La gente que conoces.
Las historias que ocurren alrededor de un concierto, una fiesta o una ciudad.
Y sobre todo esa necesidad que siempre he tenido de guardar cosas.
Fotos.
Vídeos.
Textos.
Entrevistas.
Recuerdos.
Supongo que Sounds in Me también nace un poco de ahí.
De intentar no perderlo todo.
Puedes descargar el relato completo gratis
He decidido dejar aquí el PDF completo de aquel viaje, de forma gratuita.
No quiero venderlo ni convertirlo en algo que no es.
Es simplemente una pequeña pieza de la historia de Sounds in Me y también de mi propia historia.
Además, para mí tiene un valor añadido: es un ejemplo bastante claro de una de nuestras primeras etapas trabajando con inteligencia artificial.
Las imágenes fueron creadas en gran parte con MidJourney y posteriormente trabajamos y editamos los textos con ChatGPT.
Ahora las herramientas son mejores.
Nosotros también sabemos bastante más.
Y seguramente si lo hiciéramos hoy el resultado sería completamente diferente.
Pero precisamente por eso no quiero rehacerlo entero.
Prefiero dejarlo como está.
Como una fotografía de aquel momento.
La historia ocurrió en 2011.
El documento llegó mucho después.
Y ahora forma parte de Sounds in Me.
Si te apetece saber qué pasó después de decidir que era una magnífica idea escaparme del trabajo recién empezado en Ryanair para irme al Carnaval de Notting Hill mientras mi segundo hijo estaba a punto de nacer, puedes leerlo aquí.
[ DESCARGAR / LEER EL VIAJE AL CARNAVAL DE NOTTING HILL ]
Para Squarespace, yo pondría como extracto:
En 2011 acababa de empezar a trabajar en Ryanair y mi segundo hijo estaba a punto de nacer. Aun así, decidí escaparme para encontrarme con dos amigos en el Carnaval de Notting Hill. Años después recuperamos aquella historia como uno de nuestros primeros experimentos con MidJourney, ChatGPT e inteligencia artificial. El relato completo se puede descargar gratis.
Y como título, me gusta especialmente:
Notting Hill 2011: una escapada, un carnaval y los primeros pasos con IA
Creo que este enfoque funciona bastante mejor que limitarse a resumir el viaje, porque explica por qué un texto de 2011 tiene sentido dentro del Sounds in Me de 2026. El PDF se convierte también en una pieza del archivo del proyecto, no solo en una anécdota antigua.
hazmelop para yo copiar y pegar ya en documento
Notting Hill 2011: una escapada, un carnaval y los primeros pasos con inteligencia artificial
Hay historias que, cuando pasan, no piensas que algún día acabarás recuperándolas para una página web, convirtiéndolas en imágenes con inteligencia artificial o utilizándolas para explicar una parte de un proyecto como Sounds in Me.
Esta es una de ellas.
La historia ocurrió en 2011. Yo llevaba aproximadamente dos meses trabajando en Ryanair y faltaba alrededor de un mes para que naciera mi segundo hijo, Alejandro.
Vamos, el momento perfecto para hacer una estupidez.
Y la hice.
Unos amigos míos estaban en Londres para el Carnaval de Notting Hill. Yo quería estar allí. Así de sencillo. Música, fiesta, Londres, amigos… se me metió en la cabeza que tenía que ir.
El pequeño problema era que trabajaba.
Y no llevaba precisamente diez años en la empresa. Acababa de empezar.
¿Pero qué cojones estaba haciendo?
Ahora lo pienso, con todos los años que han pasado, y me parece bastante fuerte.
Acababa de entrar en Ryanair. Mi segundo hijo estaba a punto de nacer. Tenía responsabilidades y, objetivamente, jugarme el trabajo para irme de fiesta a Londres no parecía la decisión más inteligente del mundo.
Pero tenía unas ganas enormes de ir.
Lo hablé con mi familia. No fue simplemente desaparecer sin decirle nada a nadie. Recuerdo hablarlo y llegar a esa especie de conclusión de: «Pues vete».
Y me fui.
No voy a intentar convertir aquello ahora en una gran decisión vital ni en una historia heroica. Me estaba jugando el trabajo por irme al Carnaval de Notting Hill con mis amigos.
Eso es lo que pasó.
Supongo que también dice bastante de cómo he sido muchas veces. Tengo esa parte de meterme en viajes, conciertos, proyectos o historias porque siento que tengo que estar ahí.
A veces sale bien.
Otras veces, cuando lo miras con distancia, piensas:
¿Pero qué cojones estaba haciendo?
Esta historia pertenece un poco a las dos categorías.
La historia quedó escrita
Lo bueno es que aquella aventura no se quedó solamente como una anécdota que vas contando de vez en cuando.
La escribí.
Hice un pequeño relato del viaje, con mi manera de contar las cosas, mis bromas y todas las situaciones que fueron ocurriendo.
No estaba intentando escribir un libro.
Era simplemente yo contando algo que acababa de vivir.
Y precisamente por eso no he querido transformar ahora demasiado aquel texto.
Hay cosas que seguramente hoy escribiría de otra manera. Hay expresiones de aquel momento, bromas, exageraciones y una forma bastante cafre de contar algunas situaciones.
Pero eso también forma parte de la historia.
No tendría mucho sentido coger algo que nació así y convertirlo ahora en un texto perfecto, correcto y demasiado limpio.
Porque entonces dejaría de ser mío.
Y años después apareció la inteligencia artificial
Mucho tiempo después recuperamos esta historia cuando empezábamos a meternos bastante en serio con la inteligencia artificial.
Y este documento terminó convirtiéndose también en uno de nuestros primeros experimentos.
Casi todas las imágenes las hicimos utilizando MidJourney.
En aquel momento estábamos aprendiendo prácticamente desde cero.
Cogíamos una escena del relato e intentábamos convertirla en una imagen.
A veces funcionaba.
Otras veces salía cualquier cosa.
Volvíamos a escribir el prompt, cambiábamos palabras, modificábamos el estilo, intentábamos explicar mejor lo que teníamos en la cabeza…
Y así fuimos aprendiendo.
Después empezamos también a utilizar ChatGPT para trabajar y editar los textos.
La historia no la escribió una inteligencia artificial. La historia ya existía porque me había pasado a mí y porque yo ya la había escrito.
Lo que empezamos a descubrir era otra cosa: cómo utilizar estas herramientas para revisar, ordenar, editar, desarrollar ideas o encontrar otras formas de presentar algo que ya era nuestro.
Y la verdad es que me enseñó bastante.
La IA funciona mejor cuando detrás hay algo
Con el tiempo he ido entendiendo una cosa que ahora me parece bastante importante, sobre todo con todo lo que estamos haciendo con Sounds in Me.
Puedes generar una imagen espectacular.
Puedes conseguir un texto perfectamente escrito.
Puedes hacer vídeos, voces, personajes y dentro de poco probablemente podremos hacer cosas que ahora ni imaginamos.
Pero si detrás no hay nada, se nota.
Tiene que haber una historia.
Una idea.
Un recuerdo.
Una persona.
Algo real desde donde empezar.
En este caso lo había.
Había ocurrido.
Yo había estado allí.
Había tomado aquella decisión.
Había hecho aquel viaje.
Había vivido aquellas situaciones con mis amigos.
La inteligencia artificial llegó muchos años después.
Y creo que esa combinación es precisamente lo interesante del documento.
Una historia de 2011 vista desde otro momento
Por eso he querido recuperar ahora este PDF y meterlo dentro de Sounds in Me.
No solamente por el viaje al Carnaval de Notting Hill.
También porque representa una etapa del proyecto.
Aquí empezábamos a descubrir cómo utilizar la inteligencia artificial para contar historias.
MidJourney para crear las imágenes. ChatGPT para trabajar y editar los textos. Y en medio de todo aquello, una historia real que había ocurrido muchos años antes.
Ahora estamos muchísimo más metidos en todo esto.
Sounds in Me ha cambiado.
Estamos trabajando en una película, desarrollando personajes, escenas, guion, imágenes, vídeo y experimentando continuamente con herramientas de inteligencia artificial que prácticamente cambian cada semana.
Pero cuando vuelvo a mirar este documento veo uno de los primeros pasos.
Y precisamente por eso no quiero rehacerlo completamente ahora.
No quiero cogerlo y actualizar todas las imágenes simplemente porque hoy podríamos hacerlas mejor.
Prefiero que conserve parte de lo que era.
Porque también funciona como una fotografía de aquel momento en el que nosotros mismos estábamos empezando a descubrir todo esto.
La historia es prácticamente real
La base del relato es prácticamente real.
Yo acababa de empezar a trabajar en Ryanair.
Mi segundo hijo estaba a punto de nacer.
Mis amigos estaban en Londres.
Era el Carnaval de Notting Hill.
Y decidí que quería estar allí.
A partir de ahí empieza la historia.
Evidentemente está contada con humor.
Hay exageraciones, comentarios y cosas escritas desde mi punto de vista. Y mi punto de vista tampoco tiene por qué ser siempre la versión más objetiva de los acontecimientos.
Pero eso también me interesa.
Porque Sounds in Me cada vez tiene más que ver con eso.
Con la memoria.
Con cómo recordamos las cosas.
Con lo que realmente pasó y con la forma en la que nuestro cerebro ha decidido guardarlo.
Música, memoria y recuerdos
Hay una cosa que siempre me ha fascinado.
Puedes olvidar algo que, teóricamente, era muy importante y, sin embargo, recordar perfectamente una canción que estaba sonando en un momento concreto.
Puedes recordar una habitación.
Un coche.
Un olor.
Una conversación absurda.
Una persona bailando.
O la sensación exacta de entrar en un sitio.
Y muchas veces la música está ahí.
Por eso, aunque este relato pueda parecer simplemente la historia de un tío que decidió escaparse del trabajo para irse de fiesta con sus amigos, para mí también tiene bastante que ver con Sounds in Me.
Viajes.
Música.
Amistad.
Personas.
Historias que pasan alrededor de una canción, una fiesta, un concierto o una ciudad.
Y recuerdos que años después siguen ahí.
De Notting Hill a Sounds in Me
Cuando hice aquel viaje no existía el Sounds in Me que existe ahora.
No estaba pensando en hacer una película.
No estaba pensando en inteligencia artificial.
No conocía MidJourney.
No existía ChatGPT.
Yo solamente estaba intentando llegar a Londres para encontrarme con mis amigos y pasármelo bien.
Pero mirando hacia atrás sí veo muchas cosas que conectan.
Siempre he tenido esa obsesión por guardar cosas.
Fotos.
Vídeos.
Textos.
Entrevistas.
Música.
Recuerdos.
Historias.
Probablemente Sounds in Me también nace un poco de ahí.
De intentar que no se pierda todo.
Y de intentar entender por qué algunas cosas se quedan dentro de nosotros durante tantos años.
El PDF completo, gratis
He decidido dejar aquí el PDF completo de aquel viaje, de forma gratuita.
No quiero venderlo ni convertirlo en algo que no es.
Es simplemente una pequeña pieza de mi historia y también una pequeña pieza de la historia de Sounds in Me.
Además, tiene para mí otro valor: representa bastante bien una de nuestras primeras etapas experimentando con inteligencia artificial.
Las imágenes fueron creadas principalmente con MidJourney y posteriormente utilizamos ChatGPT para trabajar y editar los textos.
Hoy las herramientas son mejores.
Nosotros sabemos bastante más.
Y seguramente si empezáramos este documento hoy el resultado sería completamente diferente.
Pero precisamente por eso prefiero dejarlo así.
La historia ocurrió en 2011.
Años después la recuperamos utilizando unas herramientas completamente nuevas.
Y hoy pasa a formar parte del archivo de Sounds in Me.
Así que si quieres saber qué pasó después de decidir que era una magnífica idea escaparme del trabajo recién empezado en Ryanair para irme al Carnaval de Notting Hill mientras mi segundo hijo estaba a punto de nacer, aquí lo tienes.